Estamos en una especie de confesionario, donde cada uno puede poner lo que le apetezca, así que voy a decir lo que siento. Sé que no debería decantarme y que no estamos en ningún foro de fútbol, pero llevo el madridismo en las venas y no puedo callarme. Ahora mismo siento vergüenza ajena de ser madridista, del lamentable espectáculo que hemos dado.Señores estamos en un campo de fútbol, no en un ring. Seguirán ganando porque siguen siendo superiores, seamos realistas, por ello mi más sincera enhorabuena a vosotros, catalanes. Y dicho esto, un cucurucho muy indignado se despide.
Cucurucho de chocolate...
No hay comentarios:
Publicar un comentario